30 jul 2008

tarea para la casa

Siempre espero estar cagada de frio para abrigarme. Tengo un chaleco al lado y no me lo pongo. Siempre estudio el dia antes, me subo al metro cuando esta cerrando las puertas, salgo de mi casa cuando tengo menos de una hora para llegar a un lugar que queda a dos horas de distancia. Desafio las reglas, cachai?

Hace 24 años que me conozco, pero recién me estoy acostumbrando a mi. De repente hago unas cosas y pienso: esta es nueva. Entonces me sorprendo todo el tiempo.

16 jul 2008

el conjuro de la necia

¿Un nuevo comienzo, una nueva era, una nueva perspectiva? No. Same old me. Soy un animal de costumbres, aunque a veces se me olviden. Me gustaba escribir y no sé muy bien por qué dejé de hacerlo. No tendría nada muy interesante qué decir. Nunca lo he tenido. Tampoco digamos que hay algo magnético en mi forma de contar las cosas. No soy una escritora aventajada ni pienso cosas que nunca nadie haya pensando antes. Pero me gusta hacerlo. A Kel Calderón la dejan cantar aun cuando lo haga mal. Es un país libre. Yo veo el blog de la Feña, eso si.

Una de las cosas buenas de estar envejeciendo tranquilamente es que cada día me importa menos lo que la gente pueda llegar a pensar. Si nunca me ha importado mucho porque nací con el gen de la indiferencia, por qué tendría que empezar ahora. Algún día voy a hacer una lista de todas las cosas buenas de tener casi un cuarto de siglo, lo prometo. Una de ellas, si quieren que se las diga, es no ser adolescente. Tener 17 años está sobrevalorado. Aunque supongo que en ese tiempo estaba mucho menos piteada que ahora. Me encanta la palabra "piteado"

Hace años cuando escribía en un cuaderno de castellano, inventé la poco glamorosa vida de una adolescente sospechosamente igual a mi. No sé por qué terminé botando ese cuaderno. Supongo que me dio verguenza que alguien lo leyera, como me daría verguenza que alguien leyera los drafts que dejó acá o mi cuaderno supersecreto al que me niego a llamar diario de vida. Podría vomitar si alguien llegara a leerlo. El cuaderno de castellano fue a parar a la basura, pero ahora me encantaría leerlo. Seria como ver esas fotos que todos tenemos en pelotas en la tina cuando pendejos. Si, que tierno, pero que verguenza. Por qué a alguien se le ocurriría sacar una foto así. Por qué a alguien se le ocurriría escribir tonteras que nunca nadie va a llegar a leer. Para avergonzarnos cuando grandes? Tiro la pregunta al ciberespacio no mas.

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