No he salido mucho de mi casa porque no tengo ninguna razón para hacerlo. Tampoco me visto todos los días. Me baño si. Y me pongo pijama de nuevo. Y me acuesto con el compu en la guata. A veces me da hambre tipo 2 am, a veces no. A esa hora me dan ganas de comer puras cosas que no hay: chocapic con yogurt de piña soprole. Me conformo con un pote de almendras. Buenas para el colesterol. Hubo un día que no hablé con nadie hasta las 9 pm. No abrí la boca porque ni siquiera sonó el telefono.
Todo esto me recuerda a una etapa pasada a la que pensé que no iba a volver. O al menos, a la que no iba a volver de la misma forma. Yo siendo la misma persona que era antes. Hay cosas distintas, claro, pero me doy cuenta que sigo afrontando las cosas de la misma manera. Tal vez es cierto que la gente no cambia. Uno se puede engañar, creer que todo saldrá mejor, creer en el amor, en la fuerza de voluntad, pero al final siempre se vuelve al punto de partida. Y siempre se termina pensando que capaz que la próxima vez, si sea la definitiva.
1 comentario:
en periodos así se debe agradecer tener 7 pijamas de verano, ventilador y banda ancha
creo que me da verguenza repetir "esta vez si". Demasiado vieja y demasiado chica para haberlo repetido tantas veces sin ningún resultado.
me carga el fin de año
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