Veamos. Este año fue malo si promediamos. Empezó mal. Después se arregló. Luego estuvo mal de nuevo. De ahí se mantuvo en un equilibrio medio precario, bien y mal, muy bien, un poco mal, bien. Termina ahora y no sabría decir realmente si me pareció uno de mis años buenos (97, 01, 03) o pésimo (94, 04) En el futuro, podría catalogarlo como el año en que menos esfuerzo puse en que las cosas salieran bien. En el último tiempo he notado sobre todo esto; he perdido fuerza, soy menos ingenua, más pesimista, no me entrego tanto. Esas cuatro cosas fueron los main reactors, decididamente. Es como cuando uno piensa en una película; se trataba sobre la desidia, el odio, la venganza. Esas cosas desencadenaron otros hechos que al final conforman una historia.
Anoche veía Kill Bill vol 2 y por primera vez me di cuenta que trataba no sólo de la venganza y de, -obvio-, matar a Bill, sino sobre la posibilidad de una segunda oportunidad, de querer hacer las cosas bien haciendo mal, no importa a qué precio para llegar a un objetivo que parece bueno.
Digamos que mi año no tuvo venganza ni le saqué el ojo a nadie, pero hubo cosas que se desencadenaron. Como si por primera vez en la vida me diera cuenta de que mis actos si tienen consecuencias y que no soy tan invisible como pensaba.
1 comentario:
Hola! Volvi al mundo blogger :B
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